All available.

All available.
Hoy, tengo ganas de ti...!!!

miércoles, 3 de abril de 2019

Soñando II


Yo seguía sacando la lengua y mirándote de reojo, por si una señal tuya me indicaba de acercarme hacia ti. 
Te sentías atraído y deseoso pero te daba placer hacer duradera mi espera y ver cómo me hervía la sangre de poder, al fin, estar cerca de ti. Me indicaste, como se indica a una perrita que me acercara, con dos dedos de tu mano derecha, al mismo tiempo que tu mirada traviesa me miraba de soslayo y tus labios me indicaban que me arrastrara hacia ti. 
Mientras de rodillas avanzaba hacia tus piernas, aprovechaste para bajar tu bragueta y sacar tu miembro erectil, alegre, contento, juguetón. Llegando a ti, me diste con él en la cara, yo con la lengua fuera lo buscaba, mientras tu miembro jugaba y jugaba sin dejarse atrapar. De pronto, me empujaste la cabeza y tu miembro entró en mi garganta. Moví mi lengua, mis labios, y mis dientes rozaban tu piel. Ya sé que no te gusta, pero no lo podía evitar, quería morder tu miembro con mis dientes y a la vez, no quería. No me consentiste demasiado. De golpe, tu mano me abofeteó, por desobediente. Sólo dejaste escapar "ya te he dicho que con los dientes No". El contacto de tu mano encendida de rabia, me excitó y volví a morderte el rabo. Y volví a recibir mi merecido, dos bofetadas y, además, añadiste que te estabas hartando...me cogiste los pezones y me los retorciste, a pesar de mi quejido, y después los estrujaste entre tus manos. 

Me ordenaste que pusiera las manos detrás de la cabeza, tu genital en mi boca, mis tetas erectas esperando...y recibieron dos tortazos, por ofrecertelas con tanto frenesí. Fueron unos momentos excitantes, quería entregarme toda y tenerte todo en mí. Siguiendo tus indicaciones me puse de pie y abrí mis piernas abarcándote y, por fin, mi chocho húmedo y chorreante estaba encima de tu polla erecta. 

Nuestras bocas se buscaron, nuestras lenguas se enlazaron, y tú me susurraste "quiero que seas siempre una puta" "eres para lo que sirves" seguimos poseyéndonos apasionadamente hasta que rocé con mis pezones tu cuerpo y, de golpe, cambiaste tu boca a mis pezones y los mordiste, y los lamiste y los volviste a morder...Tus manos se posaron en mis caderas y acariciaron mi chocho, diciéndome que ere una guarra, mientras mi boca te buscaba y tú me esquivabas, pero nos encontramos en el momento que tu polla penetró en mi vagina, y me senté encima de ti, albergando en lo más profundo a tu polla, yo me movía como una yegua en celo, tú te dejabas hacer, te cabalgaba y me parabas, te cabalgaba y me parabas a besarme y estrecharme entre tus brazos. Yo no cesaba de desearte, de desear tu leche caliente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario