Lleva algunos meses pidiéndome que escriba un relato, un relato que describa una de las sesiones que hemos intensamente vivido y gozado y cuyos protagonistas reales somos él y yo. Y yo quiero también dejar plasmado en tinta y papel alguno de nuestros más apasionados encuentros. Lo dejo pendiente y deseo hacerlo, más... cuando acabamos de estar juntos, al lado uno del otro. Cuando no he quedado defraudada sino al contrario, nuevamente contenta de nuestra mutua total entrega. Una entrega, que aún sin haber dejado el tiempo de reposar, contemplo tan apasionada como todas las entregas que hemos construido vivido, pero aún si cabe, ésta por su cercanía más fresca, la siento más profunda.
Una entrega donde no cuentan los símbolos ni el fetichismo ni el bdsm per se, cuenta una entrega tan confiada que el alma aflora y el aliento se une soplando y gimiendo en cada instante...
Y por enésima vez, sin cámara de fotos. Con la escasez de material fotográfico que tengo, tenía una imagen superperfecta (pene con succionador, testículos con un abánico de pinzas, cuerda en la raíz de los genitales...), todo perfectamente dispuesto para una gran tortura...y voy y no tengo máquina. ¡Que tenía el móvil! Sí, pero no tengo... ¿que te falta la bateria?
ResponderEliminar-De risa, guapa, de risa.