Estas fueron entre otras, las palabras que me dijo el hombre borracho que en reunión familiar, vino a llamar a mi puerta y que además, no se conformó con que saliera por el balcón sino que bajara abajo que me tenía que hablar. Sí, tratándose de él, bajé, estaba tan sumamente mal, que bajé, protegida de mi perrita, con ella en brazos, en un intento de evitar, quién sabe qué. Qué quería, por Dios, este individuo, recasado, con hijos, ahora se presentaba bebido llamándome en mitad del día y a plena luz.
Sus palabras, sin embargo, me commovieron, según él era la única persona que le comprendía, llevaba, tristemente, razón, yo era esa mujer. Y entre pedirme que aceptara ir a tomar un café con él, tomar su número de teléfono, articuló estas dos palabras, que en nunca, creo que en mi vida, me han dicho, quedé impactada.Te anhelo, resonó en mi cabeza ya después de ido, pues prometí llamarle y tomar el café con él, café que por cierto, cuando le di día y hora, luego olvidé. Pero no olvidé Tee anheloo. Dichas una sola vez entre peticiones de ir con él.
Era el mismo que una vez en mi vida, un sábado, de ahora hace diez años, recibí cuando dormía la siesta un sms que rezaba: "estoy tirado como una colilla" llámame. Yo sabía quien era, y le llamé supuse que estaba en alguna situación díficil, le ll
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Hoy, tengo ganas de ti...!!!
sábado, 28 de septiembre de 2013
TE ANHELO
Cuando bajé protegida por mi perrita, el hombre borracho, que se había atrevido a llamar a mi puerta buscándome, me dijo, te anhelo, esas dos palabras resonaron en mi cabeza con un significado especial. Como él recasado, con hijos, borracho en medio del día y en plena luz, en medio de reunión familial, se atrevía a impactarnos suplicando que bajara a hablar con él. Sólo pedirme tomar un café y hablar conmigo. Yo, exactamente yo era la persona que le comprendía y nadie más. Sentí que era verdad, y que aunque responsable por serlo, qué podía hacer por él, bebido, sin vergüenza, me pedía que le escuchara, quizás y más seguro, abandonado por sus seres queridos que demasiado lo sufrían, pero yo que podía hacer por él, si él traspasaba los límites del buen comportamiento social.
Hace exactamente diez años, siendo sábado y al final de agosto, a las cinco de la tarde, en plena siesta, recibí un sms: "estoy tirado como una colilla, llámame". Yo sabía quien era él, le llamé no podía hacer de otro modo, se sorprendió, no supo a qué número llamaba, pero era yo. Cogí el coche, fui adonde él estaba tirado, lo recogí, lo llevé a mi casa, y en sentido figurado le lavé sus heridas del alma. Nos sentimos cómplices y disfrutamos de una estupenda velada, olvidados de los demás, de los que le estaban esperando.
Cuando me cruzo por la calle con él, le rehuyo, no quiero saber nada, tiene a su mujer que la noto recelosa, y aunque no he dado motivos si pasó hace un par de años, que estando yo bailando con un amiga en un bar disco, noté que alguién me miraba fijamente, entonces yo seguí bailando aún más ilusionada porque alguien posaba sobre mí su mirada y no se cansaba, yo tampoco, estaba encantada, además me parecía un tipo interesante el que me miraba. Dejé de bailar y me dirigí hacia donde estaba ese seductor a distancia, y según me iba acercando, de golpe, le reconocí, era él, este mismo individuo, de la colilla, del te anhelo, y cuando llegué a su altura, la risa me brotó a carcajadas porque era simplemente él. Me preguntaba por mi amiga, era rubia. Entonces, por el rabillo del ojo, vi a una tres mujeres, en corrillo, una de ellas me miraba sin quitarme ojo, y yo reía. Tardé en darme cuenta, era su pareja. Entonces aceleré la despedida.
Escribo esto, porque esta noche he soñado en estas dos palabras: TE ANHELO
Hace exactamente diez años, siendo sábado y al final de agosto, a las cinco de la tarde, en plena siesta, recibí un sms: "estoy tirado como una colilla, llámame". Yo sabía quien era él, le llamé no podía hacer de otro modo, se sorprendió, no supo a qué número llamaba, pero era yo. Cogí el coche, fui adonde él estaba tirado, lo recogí, lo llevé a mi casa, y en sentido figurado le lavé sus heridas del alma. Nos sentimos cómplices y disfrutamos de una estupenda velada, olvidados de los demás, de los que le estaban esperando.
Cuando me cruzo por la calle con él, le rehuyo, no quiero saber nada, tiene a su mujer que la noto recelosa, y aunque no he dado motivos si pasó hace un par de años, que estando yo bailando con un amiga en un bar disco, noté que alguién me miraba fijamente, entonces yo seguí bailando aún más ilusionada porque alguien posaba sobre mí su mirada y no se cansaba, yo tampoco, estaba encantada, además me parecía un tipo interesante el que me miraba. Dejé de bailar y me dirigí hacia donde estaba ese seductor a distancia, y según me iba acercando, de golpe, le reconocí, era él, este mismo individuo, de la colilla, del te anhelo, y cuando llegué a su altura, la risa me brotó a carcajadas porque era simplemente él. Me preguntaba por mi amiga, era rubia. Entonces, por el rabillo del ojo, vi a una tres mujeres, en corrillo, una de ellas me miraba sin quitarme ojo, y yo reía. Tardé en darme cuenta, era su pareja. Entonces aceleré la despedida.
Escribo esto, porque esta noche he soñado en estas dos palabras: TE ANHELO
miércoles, 25 de septiembre de 2013
Equivoqué el título
Lo suyo hubiera sido poner "divina" que soy yo y su "perrita" que es este animalito guapo que tengo de compañía. Y pronto, cuando reciba su vacuna principal y su chip, saldrá de cacería, ahí ya veremos como se porta. Yo espero que haga honor a su raza...pero sino no pasa nada. Lo bueno que tiene es lo juguetona que es.
lunes, 23 de septiembre de 2013
Colocar ideas
uyyyy...el post anterior ha quedado descolocado, pero como no estoy con el google chrome, se enfada blogger y no me produce muchos fallos, ese fallo ha sido por intentar corregir algo que despues ha sido imposible. Seguro que lo entendéis a la primera.
Vuelta al otoño
discutimos en casa, todo marcha sobre ruedas y yo creo, no sabría decir cómo ni porqué, que es mi perrita quien tiene la culpa. Tan cariñosa con todos los niños...Tuvo que ser perrita porque hay quien de mi familia que tiene el macho, y yo ahora tengo la hembra, así tenemos laMe encanta
mi perrita, qué bonita es. Cuán juguetona y atenta cuando llego.
Desobediente a veces, cuando la saco sin collar, me cuesta, pero la
tengo mucho cariño. Además estoy observando, qué casi ya no parejita
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